Psicología del Apostador: Niveles Hormonales, Motivación y Preferencias

El cerebro es un órgano fascinante de nuestro cuerpo. Libera químicos y hormonas de acuerdo con nuestras necesidades y comportamientos. Se adapta a nuestro entorno y crea nuevas conexiones todos los días.

Las actividades cotidianas influyen en las funciones de nuestro cerebro. El campo médico ha realizado varios estudios sobre los hábitos de juego, los detonantes hormonales y los cambios que ocurren durante las sesiones de casino. Veamos algunos resultados y entendamos si existen diferencias entre los apostadores deportivos, los apostadores de esports y los jugadores de casino.

La Motivación para Apostar

Una encuesta de Statista publicada en 2017 registró algunas respuestas sobre la motivación de los apostadores para participar en apuestas deportivas. Otro artículo de Springer de 2020 reveló más información sobre la psicología de los apostadores.

Alrededor del 45% de las personas respondieron que apostar hace que los eventos deportivos sean más disfrutables. Se concentran y viven el partido con más intensidad al apostar en mercados futuros o props. El 34% de las respuestas de la encuesta también indicó que las personas apuestan porque eso las hace sentirse más competitivas y con más ganas de ganar contra sus amigos, sin apostar realmente en un casino.

Otros porcentajes de encuestados hablaron sobre sentirse en control y usar su conocimiento deportivo para ganar. Todas estas respuestas reflejan cómo el cuerpo se adapta a la situación y cómo regula o libera los niveles hormonales.

Preferencias de Apuestas

Existen más estudios sobre preferencias de apuestas y juegos de azar que sobre conexiones cerebrales y hormonas, porque son más fáciles de realizar. Estos estudios han mostrado tres categorías en las que cae cada apostador o jugador: online, presencial e híbrido.

Según un conjunto de estadísticas de CasinoBonusCa, una plataforma de reseñas de bonos de casino, resulta que más del 53% de los apostadores apuestan exclusivamente en plataformas online. Alrededor del 28% elige el método híbrido, y el 19% apuesta exclusivamente en casinos físicos.

No hay muchos datos confiables que diferencien a los apostadores deportivos de los jugadores de casino. Estas estadísticas combinan ambas categorías y siguen su actividad en sitios web de casino, tiempo invertido, dinero promedio gastado y otras métricas.

Los apostadores deportivos tienden a apostar más en eventos importantes, especialmente eventos globales como el Super Bowl, la Copa Mundial de la FIFA o el ATP Tour, en lugar de simplemente apostar por su equipo favorito. Los jugadores que juegan tragamonedas gastan cantidades más pequeñas pero con más frecuencia, mientras que los fanáticos de los juegos de cartas gastan más, particularmente en las mesas de ruleta.

No existen estudios comparativos que expliquen si hay diferencias en los niveles hormonales entre las apuestas online, híbridas y presenciales. Sin embargo, algunos especialistas sugieren que estar en un casino físico puede aumentar significativamente los niveles de dopamina debido a un entorno más competitivo.

Juego y Hormonas

El juego puede detonar cambios en varias hormonas y químicos del cuerpo, pero uno de los vínculos más importantes entre el juego y el cerebro es la liberación del neurotransmisor dopamina. Este neurotransmisor cambia la psicología y la perspectiva del jugador al motivarlo.

La dopamina recompensa el comportamiento motivado por recompensas. Cuando participas en una actividad placentera como apostar, la dopamina se libera en los centros de recompensa del cerebro, creando una sensación de placer y satisfacción. Esta liberación de dopamina es lo que comúnmente se conoce como un “pico de dopamina”.

En el juego, el pico de dopamina ocurre cuando el jugador anticipa una victoria, recibe una victoria o incluso piensa en apostar. No importa si apuestas en deportes o juegas en casino; este neurotransmisor funciona igual en ambos casos. La anticipación de ganar libera más dopamina que la victoria real, lo que puede llevar a un ciclo de comportamiento de juego compulsivo en casos particulares.

Otras Hormonas

El cortisol es una hormona de respuesta al estrés que se activa en situaciones estresantes. Ver un evento deportivo o esperar tu subida en el póker es estresante para tu cuerpo. Por lo tanto, los niveles de cortisol también aumentarían.

La adrenalina aumenta la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respiración. En otras palabras, activa tu cuerpo para estar más alerta y sentir con mayor intensidad. Apostar puede ser una actividad de alto riesgo que puede detonar la liberación de adrenalina.

Las endorfinas son un grupo de hormonas que pueden reducir el dolor y crear una sensación de bienestar. Las endorfinas se liberan durante el juego y pueden contribuir a las sensaciones placenteras asociadas con ganar. También se activan al consumir alcohol o comer tu comida favorita.

La serotonina es otro neurotransmisor vital que regula el estado de ánimo, el apetito y el sueño. Varios estudios han asociado niveles bajos de serotonina con trastornos del control de impulsos, incluyendo la adicción al juego.

Conclusión Final

Tener todos estos cambios hormonales no necesariamente significa algo malo al principio. Las hormonas suelen ajustarse durante el día. Se modifican cuando duermes, caminas, comes o lees las últimas noticias.

Sin embargo, debes tener cuidado y entender lo que tu cuerpo necesita. Debes encontrar actividades placenteras además de apostar o jugar para asegurarte de tener picos de dopamina en diferentes circunstancias.

Además, tal vez quieras prestar atención a qué tan seguido participas en juegos de azar, cómo te hace sentir y cuáles son tus hábitos de gasto. Si crees que apostar se ha convertido en una actividad diaria que no puedes evitar, infórmate sobre programas de autoexclusión y date tiempo para alejarte de esta actividad.